Libros para niñas, libros para niños

Libros para niñas, libros para niños

¿Hablamos de libros para niñas y libros para niños?.

¿Hacemos un post-denuncia-reivindicación en el que mostramos, una vez más, que estamos hasta el mismo moñete de los libros infantiles que reproducen casposos, retrógrados y limitantes estereotipos de género?

Igual debería. Es más, seguro que debería.

Porque tendemos a creer que hay cosas, como las desigualdades de género, que están superadas. Y lo creemos simplemente porque en nuestro círculo social más cercano no encontramos determinados comportamientos, reflexiones, opiniones…O ¿quizás no estamos estamos entranadas para verlos?.

libros para niñas Dian Fossey

Porque somos muy modernas, porque estamos muy leídas, y tenemos estudios superiores, y carreras profesionales, pero luego, un día, sales a comprar un regalo a un juguetería “convencional” y te ves recorriendo el “pasillo rosa”, y te da grima. (Menos mal que en Little Granada tenemos Viel Spass, que NO tiene pasillo rosa).

Y luego te da mucha más grima cuando te enteras de que hay propuestas de ocio infantil que incluyen cumples para niñas en los que las chicas se maquillan, se hacen la manicura, desfilan como modelos sobre una pasarela…

La grima se convierte en cabreo cuando ves anuncios en los que se sexualiza a niñas muy pequeñas, cada vez más pequeñas… O cuando vas una gran cadena de ropa y descubres que venden bikinis con relleno en el pecho para niñas a las que les faltan mucho tiempo para tener pechos de verdad.

pequeña Amelia Earhart

Y el cabreo da paso a la indignación cuando tus hijas comienzan a crecer y un día, te sueltan alguna barbaridad sobre las cosas que son propias de niños y de niñas. Algo que no han aprendido en casa. Y no me refiero a cosas como que niños y niñas jueguen a juegos diferentes, sino a lo que ocurre cuando asocian valores y capacidades diferentes a niños y niñas (valor, coraje, fuerza, inteligencia… para unos; debilidad, indefensión, dependencia… para otras).

Este fantástico vídeo sobre un expermiento, que se hizo viral, lo expone muy bien. ¿Qué ocurre cuando les dices a chicos y chicas, de diferentes edades, que hagan algo “como una niña”. Brutal. Precioso.

Así que si, va  a ser que si, que las palabras de hoy tienen ese punto de reivindicación. Que podría decir “Estas cosas están superadas, son algo del pasado etc.”. Pero es que no es verdad. Es que hay que abrir los ojos y posicionarse, y tomar una actitud activa en este tema.

Disculpadme si en las reflexiones anteriores hablo siempre de las niñas, pero tengo dos hijas y el sesgo es casi inevitable.

Sin embargo, que nadie piense que ésto va únicamente de niñas. La desigualdad no es una cosa de niñas, ni de mujeres. Nos afecta e incumbe a todas las personas, a toda la sociedad, sin excepciones.

Si eres madre o padre de un niño, sigue leyendo por favor, ésto es también para ti. Cómo podría no serlo. Porque las desigualdades y estereotipos de género resultan igual de limitantes para los niños y porque ellos tienen que ser parte del cambio.

Como dice Gloria Steinem, “estoy contenta de que hayamos comenzado a criar a nuestras hijas más como a nuestros hijos, pero no funcionará hasta que criemos más a nuestros hijos como a nuestras hijas”.

libros feministas

Ampliamos los horizontes de las niñas, pero también tenemos que hacerlo con los de los niños, porque siguen siendo muy limitados.

Debemos proporcionar modelos masculinos diferentes a los niños y niñas, pero también tenemos que brindarles modelos femeninos a seguir.

Una forma estupenda de hacerlo en la infancia es a través de los cuentos.

El reto aquí estriba en encontrar buenos cuentos. Y es que en este tema abundan cuentos con muy buena intención, llenos de valores, de mensajes positivos…, pero que son un auténtico peñazo.

Los cuentos infantiles, hablen de lo que hablen, tienen que ser de calidad. Tienen que gustarles a los peques, porque si no, no los leerán. Así de simple.

Vale que tengan un “mensaje”, pero aquellos que son pura “propaganda” para niños y niñas resultan infumables. No sé vuestros hijos e hijas, las mías tienen un “detector de rollazos moralistas adultocéntricos” muy afinado.

modelos femeninos positivos

Sin embargo, algunos títulos, consiguen aunar calidad literaria y artística con valores. Por ejemplo, si hablamos de diversidad, seguro que os viene a la cabeza Elmer, el elefante de colores.

Pues bien, si hablamos de ofrecer modelos femeninos a niños y niñas, creo que la colección “Pequeña & Grande” es un auténtico acierto. Y si os sirve mi experiencia, para mis hijas está resultando un triunfazo en toda regla. Les encanta.

En casa somos muy fan del álbum ilustrado, y la colección Pequeña y Grande de Isabel Sánchez Vergara destaca, entre otras cosas, por sus maravillosas ilustraciones (realizadas por Ana Albero, Gee Fan Eng, Amaia Arrazola, Maria Diamantes, Elisa Munsó o Frau-Isa).

Son libros hermosos, editados con una calidad maravillosa, un tesorillo para quienes amamos el papel.

pequeña Agatha Christie

Los textos rimados son precisos, infantiles, que no simples, inspiradores.

Hasta el momento, la editorial ha publicado ocho títulos, dedicados a Dian Fossey, Amelia Earhart, Audrey Hepburn, Cocó Chanel, Frida Khalo, Ella Fitzllerald, Marie Curie y Agatha Christie.

Pequeña & Grande habla de mujeres valientes, soñadoras, con una gran determinación. Y ofrecen un modelo maravilloso tanto a niñas como a niños.

En casa estamos haciendo la colección, y ya tenemos Pequeña & Grande Dian Fossey, Amelia Earhart y Agatha Christie.

Y es maravilloso además cómo se interesan por las vidas de estas mujeres, por sus logros, sus aportaciones, sus conquistas. Ahora mismo están completamente fascinadas con Dian Fossey. Y me encanta. Y están haciendo que les enseñe un poquito de historia gracias a Amelia Earhart. Por mi parte, me permito el lujo de hablarles de Agatha Christie, esperando que algún día me acompañen en mi pasión por la novela negra 😉

 

Hay muuuuchos más cuentos que pueden ayudarnos en la tarea de romper estereotipos. Si os interesa, os dejo aquí el link a una publicación estupenda de la Diputación de Granada (elaborada por la Asociación de Mujeres Politólogas): La mochila violeta.

La mochila violeta es una estupenda guía de lectura no sexista que recoge libros para niñas y niños de todas las edades: contiene joyas como Los doce abrigos de mamá, títulos clásicos como “Arturo y Clementina” (de la legendaria colección “En defensa de las niñas”, de Adela Turín), mi adorado “Corazón de madre”, joyas actuales como “Malena Ballena”, o los títulos de la colección “Érase dos veces” (una reinterpretación de los cuentos clásicos).

la mochila violeta

Probablemente, quienes habéis leído hasta aquí no os asustaréis si hablo de feminismo ¿verdad?. Porque sabemos que el feminismo es una cuestión de igualdad, y que no tiene nada que ver con la antimasculinidad, ni es lo opuesto al machismo, ni ninguna chorrada de esas ¿a que si?. Uf, qué alivio oye. Incluso si tenéis hijos, quizás hasta os apetece  leer interesantes reflexiones sobre cómo criar a un hijo feminista.

Es que con toda la manipulación que hay sobre el feminismo, casi tenía miedo de que os hubiérais tragado esas milongas 😉

Señoras, señores, hoy, más que nunca, ha sido un auténtico placer…

17 Comments

  • Rakel
    24 julio, 2017 12:51 pm

    Pues sencillamente GRACIAS!!!

    Este post vale su peso de palabras en oro. Lo suscribo y añado un recordatorio: La sociedad del espectáculo (libro y concepto de Guy Debord), en el que se advierte de cómo se convierte en objeto de entretenimiento y consumo a aquello que podría suponer una resistencia a la ideología dominante.

    Que no ocurra eso con el feminismo!!!

    Editoriales y Productores del mundo mundial, cuidemos lo publicado para conseguir esos objetivos deseados por todas (las personas) de igualdad (de oportunidades) y de diferencia enriquecedora.

    Gracias Little Granada!!

    • Mercedes
      24 julio, 2017 7:05 pm

      Acertadísimo tu comentario. Qué mejor manera de desactivar algo socialmente “peligroso” que convertirlo en artículo de consumo. Algo de ésto está pasando también con el feminismo (y para muestra la famosa camiseta “we should all be feminist de Dior”). Para detectar estas cosas es para lo que queremos criar hijos e hijas críticos.

  • PS
    25 julio, 2017 6:57 pm

    Mi buena amiga, primero felicitarte por otro post muy bueno; me gusta como escribes pero sobretodo como transmite lo que escribes; tanto que estás consiguiendo que me enganche a tu blog, cosa que entiendo que para ti no sea sorpresa ni novedad, porque ya tienes much@s seguidor@s, pero para mí mismo sí que lo es, porque, quizá por culpa de un carácter excesivamente crítico, me cuesta empatizar con blogueras y blogueros del mundo, por muchas y variadas razones, que ahora no vienen a cuento … Me gusta que se hable de lectura, porque la lectura lleva a la cultura, y la cultura expande la inteligencia, y la inteligencia lleva a la libertad y la libertad traerá la IGUALDAD.
    No estoy seguro de si todo lo que quiero decir entrará en el comentario, así que igual te encuentras tres o cuatro comentarios seguidos!!

  • PS
    25 julio, 2017 6:59 pm

    Te cuento, yo soy papá de una princesa, MI PRINCESA!! Y lo digo con orgullo pese a que en casa, a diario, luchamos contra ciertos estereotipos de esta sociedad en los que ni su madre, ni yo creemos. Y a mi princesa, le gusta el rosa, muy rosa, cuanto más rosa, mejor, y esto pese a que es un color por el que ni su madre ni yo compartimos la misma pasión. Tanto es así, que cuando nos quedamos embarazados, decidimos que íbamos a luchar por educar a nuestra hija fuera de estereotipos retrógrados y machistas, entre otros muchos; su habitación se decoró con morados y grises predominantemente, que aunque puede sonar a muy por salvaguardar el equilibrio entre lo masculino y lo femenino, que quedaría muy bien, fue simplemente porque era una combinación que nos gustaba a ambos.

  • PS
    25 julio, 2017 7:00 pm

    Evitamos el rosa a toda costa, no compramos nada rosa y no recomendamos que se nos regalara nada rosa, y pese a todos esos esfuerzos, a mi hija le gusta el rosa, y le gustan las princesas. ¿En que hemos fallado? ¿Qué hemos hecho para merecer esto? … Nosotros somos unos padres muy conscientes de que ser pasivos con la educación es equivalente a NO EDUCAR y es por eso que somos bastante activos y participativos en lo que a la educación de nuestra hija se refiere, pero aún así, y por mucho que nos esmeremos, el entorno es imposible de controlar.

  • PS
    25 julio, 2017 7:01 pm

    Mi hija, es hija de unos padres imperfectos, pero luchadores y peleones, sobre todo cuando se trata de defender todo en lo que creen. Y es hija, sobre todo por el tema que me ha traído aquí, de una MUJER luchadora, trabajadora, con carácter, supermamá, leída, culta, con estudios universitarios, que habla tres idiomas con fluidez y se defiende en algún otro, emprendedora y empresaria, feminista y reguapa!!, y pese a ese modelo de mujer, a mi hija le gustan el rosa y las princesas!! Y ahora digo yo, y cuál es el problema????
    no será que se nos está yendo un poco la pinza, y estamos simplemente atendiendo a unas reivindicaciones que no dejan de ser un reclamo publicitario más?

  • PS
    25 julio, 2017 7:02 pm

    Sin entrar en el complejo análisis del fondo de las reivindicaciones del feminismo, las cuales entiendo y comparto, creo que se está haciendo demasiada apología de todo esto, y me parece que en muchos casos, no deja de ser mera publicidad detrás de ciertos productos, o contrapublicidad a otros tantos, porque esta publicidad está de moda y vende, y en mi opinión no sólo no llevan a la igualdad entre hombres y mujeres en la que muchos hombres también creemos, sino que estamos creando un nuevo estereotipo que lleva a una clara desigualdad entre mujeres.

  • PS
    25 julio, 2017 7:03 pm

    Entiendo que es bueno tener modelos con los que guiar la educación de nuestras hijas, pero también tengo claro que no todas las niñas querrán ser Amelias Earhart, al igual que todos los niños no quieren ser Williams Wallace (Braveheart), y aunque es genial que aprendan sobre la vida de grandes mujeres con un papel importante en la historia, porque esto es cultura, hay que tener cuidado porque el mensaje puede llevar a confusión, porque todas están grandes mujeres fueron grandes por sus logros, pero recuerdo que todas y cada una de ellas tuvo una vida dramática y casi ninguna un final feliz, y si tengo que elegir entre una hija gran mujer y una hija simplemente feliz, yo personalmente me quedo con lo segundo.

  • PS
    25 julio, 2017 7:03 pm

    Porque no hay que ser ni famosa ni heroica para ser una gran mujer. Hay “pequeñas” mujeres más cotidianas, a la vuelta de la esquina, que son igual de grandes, y quizá modelos más realistas; una superabuela, o una supertia, o su propia supermamá, que hoy en día casi todas lo sois; y tampoco significa que no apoye la lectura de esos cuentos que propones, que sin duda son fabulosos, y también los recomiendo; de hecho podría proponer alguno más, eso sí en inglés que es lo mío “Amelia to Zora – Twenty Six Women Who Changed the World”, es un libro maravilloso que describe en cada página la vida y milagros de una mujer que cambió el mundo, desde Amelia hasta Zora Neale Hurston, pasando por grandes latinas como Dolores Huerta o Frida Kahlo; pero aún así opino que hay que tener cuidado con las connotaciones de la publicidad que se hace de estos libros, para que las razones por las que se los compramos a nuestras hijas, no sean las equivocadas.

  • PS
    25 julio, 2017 7:03 pm

    A mi hija le gusta el rosa y le gustan las princesas, y no por eso el movimiento que pretende romper con estereotipos, y que ha llevado a mujeres luchadoras por sus derechos a tener vidas muy desgraciadas, debe estereotiparla, porque pese a que le gusta mucho el rosa, también le gusta el verde y el amarillo (fíjate que ni le atrae el gris, ni el morado … que pena!!), pese a que le gustan las princesas, también le gustan los y las superhéroes, y las tortugas ninja, y su ídolo es Star Butterfly, una princesa desastre, reivindicativa e independiente, que es muy femenina pero muy práctica y que pelea como sólo se supone que pueden hacerlo los niños, cuando tiene que luchar contra “las fuerzas del mal”.

  • PS
    25 julio, 2017 7:04 pm

    Para terminar, que esto se está haciendo infumable, sólo decir que como “padres-madres”, no debemos caer en esta nueva trampa de estereotipos. Y para luchar contra la desigualdad debemos pelear por la libertad, la libertad de que a cada un@ le guste lo que le dé la gana, sin etiquetas. El rosa es otro color de la paleta, y si es chulo y reivindicativo decir que a los niños les puede gustar el rosa y no pasa nada, por qúe si hay un problema cuando a la que le gusta es una niña.

  • PS
    25 julio, 2017 7:04 pm

    Las princesas están ahí y no es tan terrible, y no hay que evitarlas o demonizarlas, y cuando leamos un cuento de princesas, a aquellas niñas o niños que les gusten, solo hay que asegurarse de estresar los defectos y virtudes que como cualquier otro mortal, también tienen. Y quizá debamos concentrarnos en las virtudes que esas princesas tienen, como la compasión, su capacidad de lucha y su capacidad de perdonar, la voluntad por ayudar a los demás, o la poca importancia que les merece la procedencia o el estatus social de sus amigos, porque a todo se le puede sacar un mensaje positivo, si esa es la verdadera intención.

  • PS
    25 julio, 2017 7:05 pm

    Y hay que inculcar todos estos valores, no porque sean cosas de buenas niñas, sino porque es cosa de buenas personas. Si a nuestr@s hij@s le gustan las princesas o el rosa, no les creemos un complejo por ello, no hagamos que sientan vergüenza por tener unos gustos poco acordes con las tendencias de moda. Vamos a ayudarles a que comprendan que todos los gustos son respetables, y que tener un gusto u otro, no te hace ni mejor, ni peor, sino a lo sumo, diferente, y ser diferente no es malo, al contrario, “te da un punto sexy”.

  • PS
    25 julio, 2017 7:05 pm

    Y vamos a mostrarles que hay todo tipo de grandes mujeres en las que se incluyen algunas princesas, pero con naturalidad, porque si nos empeñamos en enseñar que la mujer tiene que demostrar que puede ser igual o mejor que el hombre, nunca se conseguirá que todo el mundo entienda que pese a que fisiológicamente no somos iguales y nunca lo seremos, si que ambos sexos tenemos derecho a igualdad de derechos y oportunidades.

  • PS
    25 julio, 2017 7:06 pm

    Y por último reivindico los “pasillos rosas” en todas las tiendas, que a mi hija la harían muy feliz, eso sí con cartelitos que indiquen que son unixex, por lo menos hasta que todo el mundo entienda que el rosa no es una cosa de niñas, sino una cuestión de gustos!!

    Perdona por esta parrafada, pero como he dicho al principio, me parece que tienes un blog tan bueno, que sólo me provoca querer participar.
    Muchas gracias y un besazo

  • Trackback: Una maleta Little Granada para las vacaciones (contenido esencial)
  • Trackback: Planes culturales (y chulos) para jóvenes lectores en Granada

Dejar un comentario

This is a demo store for testing purposes — no orders shall be fulfilled. Descartar